viernes, 19 de julio de 2013

IDEM TEMPUS - Un mismo tiempo vivido de forma muy distinta



¿Qué harías si de pronto un día te aseguraran que tan solo te quedan 24 horas de vida? 


¿Como emplearías tus últimas horas?

En el mundo el tiempo se consume. El ser humano intenta dar una explicación congruente que ayude a asimilar la crudeza del acontecimiento, pero la vida se pudre y no puede aguardar a que los hombres tomen conciencia del desastre. El tiempo reclama su eterno descanso y nada puede hacerse para evitarlo.

Este cortometraje surrealista subraya los tópicos de carpe diem y tempus fugit, a través de las vidas de un niño, un joven y un anciano, que aún compartiendo el mismo tiempo, lo aprecian de forma muy distinta.

Fue grabado en verano de 2011 con la participación de 30 personas, a las que agradezco toda su ilusión, esfuerzo y dedicación, jamás se ha vuelto a rodar un corto con tanta afluencia en esta humilde productora.
Este cortometraje se concibió en principio como un mediometraje, pretendíamos que su duración excediera la media hora, sin embargo por cuestiones técnicas de límites de duración impuestos en certámenes, tuvimos que renunciar al alma de la historia. Como consecuencia de este hecho, el corto quedo reducido a 28 min, perdiendo ritmo e intensidad. A pesar de que el guión no gozaba de una solidez notable, conseguimos sacarlo adelante con un arriesgado montaje, en el que se relacionan las tres historias paralelamente.



Agradezco especialmente el singular esfuerzo de mi tio Avelino Gago, que sin saber en lo que se estaba metiendo siguió adelante con energía y buen humor hasta el final. Aunque quizá las escenas más extenuantes y trabajadas son las de mi buen amigo Jose Ignacio Zarandona. Nunca creí que la palabra "necesito" fuera a convertirse en la mayor de nuestras pesadillas. Estuvimos mas de 3 horas en la orilla de aquel canal, hasta que por fin logramos que Ignacio cumpliera su papel. La idea de llorar era para Ignacio algo inalcanzable. Probamos con todo, incluso le presionamos los ojos con 2 cebollas. Mi desesperación era tal que amenacé con tirarlo al canal, únicamente con el propósito de que se aferrara a una razón para llorar. Finalmente logramos que una minúscula lágrima resbalara por sus mejillas, pero os pregunto ¿ Alguna vez habéis visto llorar a alguien por un solo ojo alternativamente y que a los 10 segundos se haya evaporado sin dejar rastro? Pues asi fue! Jajaja
He de destacar también la actuación del veterano Sergio Méndez, que firmó su papel con estilo, asi como la aparición de Jorge Sánchez de Vega y de mi fantástica abuela Paz Garrote, que sin su ayuda no hubiera podido seguir adelante. Nunca olvidaremos aquel frenético día en el que nos esperaba nuestra primera persecución motorizada. Mi abuela, siempre dispuesta, agarró el volante con fuerza y aceleró gradualmente hasta alcanzar la bici. En aquel momento Sergio sintió miedo. La idea de que una abuela temeraria terminara con su vida, no estaba barajada entre sus opciones. Logró girar bruscamente en el último momento, cuando parecía que el rugido del motor se abalanzaba sobre el ciclo, terminando empotrado en el portal del chalet más cercano, jajaja, que risas.


Es un cortometraje construido a partir de la ilusión de muchos, aportando cada uno un instante de su vida, unas horas de su existencia, un tiempo que se les ha devuelto convertido en un breve relato, que si bien no alcanzó los resultados esperados, sí fue acogido con orgullo por el grupo de Caballero Negro.


1 comentario:

  1. En mi opinión es un trabajo algo desigual, en el que el espectador en algunos momentos se sumerge en sueños y sensaciones muy personales, y en otras ocasiones desconecta de la historia. El guión quizás carece de suficiente fuerza y coherencia para transmitir lo que quería el autor. De todos modos tiene algunas perlas maravillosas que hacen que merezca la pena hacer un click y reflexionar durante unos minutos, sobre todo la historia del matrimonio de ancianos cuya vida discurre en otra dimensión espacio-temporal, con diálogos sobrios - como corresponde a su realidad - pero de una intensidad magistral, que logra de forma implícita y sencilla transmitir sentimientos y emociones, ¿y no es eso precisamente lo que todos necesitamos en estos tiempos?. Echadle un vistazo, merece la pena.

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